Perro miedoso

El miedo en los perros es la respuesta ante un estímulo o situación amenazante, provocándoles desde una leve inseguridad, miedo o pánico. Con la inseguridad el perro puede mostrarse nervioso. Con el miedo el perro ya no va a atendernos ni escucharnos. Y con el pánico puede haber un descontrol en los esfínteres, se puede quedar paralizado, puede intentar huir como sea, e incluso puede llegar a agredir si no tiene por donde escapar. 


Cuando un perro no ha sido correctamente socializado con otros perros, animales o personas, nos podemos encontrar con un animal que tiene miedo a absolutamente todo, no va a querer salir a la calle, va a tener fobia a cualquier ruido, evidentemente también a tormentas y pirotecnia, sufrirá de una timidez extrema ante cualquier persona que quiera acercarse y por contra también puede tener un hiperapego al dueño.


Los factores que incluyen además de la falta de socialización, puede ser la genética, que el animal sea excesivamente sensible, razas como el podenco y el galgo entre otros son bastante sensibles, el tamaño también influye, los perros pequeños suelen ser mas temerosos.


Cómo actuar si nuestro perro tiene miedo a salir a la calle, si todo le asusta, cualquier estímulo como las personas, los vehículos, los niños gritando le aterrorizan hasta el extremo de no querer andar. En un caso así es totalmente contraproducente llevarlo en brazos y dejarlo solo en el suelo cuando tenga que hacer sus necesidades. Obligarlo a ir por la calle a rastras teniendo miedo tampoco es una opción.. ¿Qué podemos hacer?. En este caso en particular se le tiene que ir adaptando poco a poco a los estímulos. Tal vez, si vivimos en una zona muy céntrica, una buena opción seria cargar al perro en el coche y sacarlo a las afueras de la población y si se puede mejor en el campo, ya que ahí no tendrá tantos estímulos para asustarse, y no lo mismo ver a dos personas que a 200. Una vez el animal se ha acostumbrado a pequeños estímulos se puede ir paseando por los límites de la población, las zonas exteriores no suelen estar tan concurridas y aunque hay estímulos no es igual que la población, e ir acostumbrando al animal poco a poco a que vea mas gente, algún vehículo, bicicletas y demás.


Resumiendo, hay que ir habituando al perro poco a poco a todos los estímulos, sin forzarlo y no querer en una semana adelantar lo que igual nuestro perro necesita un mes. Ya que el objetivo del trabajo será que el salir a la calle, oler, ver gente y tener distintos estímulos sea algo normal y divertido y no un trauma. 

 

 

Bibliografía y referencias